Según la Comisión Europea, el 20 de mayo de 2026 se lanzó una consulta formal sobre si ampliar la regulación de Markets in Crypto-Assets (MiCA) a las finanzas descentralizadas, con fecha límite de presentación del 31 de agosto de 2026. La iniciativa coincide con la expiración de los acuerdos transitorios de “grandfathering” de MiCA el 1 de julio de 2026, lo que obliga a todos los proveedores de servicios de criptoactivos en la UE a obtener licencias completas o cesar sus operaciones.
Las posturas regulatorias divergen con fuerza. Peter Kerstens, un destacado arquitecto de MiCA que asesora a la Comisión Europea, expresó públicamente su escepticismo sobre una regulación estricta de DeFi en la WAIB Summit del 9 de junio, argumentando que aplicar la ejecución tradicional a redes de software autónomas podría sofocar la innovación y llevar a los desarrolladores a jurisdicciones como el Reino Unido o los Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, el Banco Central Europeo respondió con un documento de trabajo que muestra que los 100 principales titulares de tokens de gobernanza controlan más del 80 por ciento del poder de voto en importantes protocolos DeFi, incluidos Aave y MakerDAO, y sostiene que para 2027 deberían reclasificarse como intermediarios regulados.