Según Europol, en abril de 2026, 21 países coordinaron en la Operación PowerOFF, un esfuerzo global de aplicación de la ley dirigido a más de 75.000 usuarios de servicios de DDoS por encargo. La operación reflejó el creciente reconocimiento de que la baja barrera de entrada para lanzar ataques de denegación de servicio distribuida exige una respuesta multinjurisdiccional.
Mientras tanto, la mayor botnet de DDoS rastreada creció hasta 13,5 millones de dispositivos infectados a principios de 2026, un aumento de diez veces respecto al año anterior, según Hackread. Los dispositivos están distribuidos entre Estados Unidos, Brasil e India, lo que hace que el bloqueo geográfico sea en gran medida ineficaz. Las plataformas de FinTech absorbieron el 44,2 por ciento de todos los incidentes de DDoS en el primer trimestre de 2026.