El 10 de junio, el Financial Stability Board animó “enérgicamente” a las instituciones financieras a implementar salvaguardas contra los riesgos que plantea la IA agentiva (agentic AI), sistemas autónomos capaces de planificar, razonar y ejecutar tareas con una supervisión humana mínima.
Una encuesta del Cambridge Centre for Alternative Finance halló que el 52% de los encuestados del sector financiero informó estar adoptando activamente la IA agentiva, con un 23% que la escala o la transforma y un 29% que la está probando. El FSB advirtió que la IA agentiva podría ejecutar acciones que se desvíen de las intenciones de las firmas sin que el personal lo sepa o sin capacidad para intervenir rápidamente, y detalló directrices no vinculantes que exigen límites claros sobre el uso de la IA y la aprobación humana para las acciones de alto riesgo.