El 22 de mayo de 2010, el ingeniero de software estadounidense Laszlo Hanyecz intercambió 10,000 bitcoins por 2 pizzas, convirtiéndose en la primera transacción física en la historia de Bitcoin. Esta transacción posteriormente se convirtió en el «Bitcoin Pizza Day», que simboliza un punto de inflexión en la aplicación práctica de Bitcoin. Hasta ahora, 10,000 bitcoins tienen un valor sorprendente, pero lo más importante es que demostró el potencial comercial y el reconocimiento del mercado de las criptomonedas, abriendo el camino para la utilidad de las criptomonedas.