Internet parece conectar a todo el mundo, pero está bajo el control estrecho de unos pocos gigantes tecnológicos. Desde la búsqueda hasta las redes sociales, desde los pagos hasta la distribución de contenido, cada clic refuerza el poder de las grandes plataformas sobre nuestros datos. Y Web3.0 está intentando reescribir estas reglas del juego — no derrocando Internet, sino devolviéndole a su sueño original: abierto, justo y seguro.
Esto no es una fantasía utópica. Para entender por qué Web3.0 es importante, primero debemos comprender el recorrido de Internet hasta hoy.
Evolución de Internet: del era abierta al cambio de poder hacia los oligopolios de plataformas
En los primeros tiempos de las redes informáticas, un conjunto de protocolos cambió silenciosamente el mundo — TCP, IP, SMTP y HTTP. Estos protocolos nacieron en las décadas de 1970 y 1980, siguiendo un espíritu de apertura e inclusión. Son estándares verdaderamente de código abierto, donde cualquier persona en cualquier parte del mundo puede construir sistemas de manera equitativa basándose en estos protocolos, sin necesidad de permisos.