Para fines de 2025, la economía de Dinamarca experimentó un crecimiento mínimo debido a desafíos significativos en su estructura, principalmente causados por la caída del actor clave de la industria farmacéutica, Novo Nordisk. La recesión del sector ha afectado gravemente la expansión económica general, destacando la necesidad de que Dinamarca diversifique su economía para garantizar un crecimiento sostenible y reducir la dependencia de una sola industria.