El índice compuesto de acciones de Corea ha alcanzado récords consecutivos, acercándose a la barrera de los “seis mil puntos”, pero al mismo tiempo, el índice de pánico, que refleja la inquietud de los inversores, también está en aumento. Esto indica que, incluso con un mercado en rápida subida, los inversores siguen preocupados por la incertidumbre económica.
Según datos de la Bolsa de Corea, el índice de volatilidad KOSPI200 subió un 3.84% respecto al día anterior, cerrando en 48.12. El índice de pánico refleja las expectativas de los inversores sobre la volatilidad del mercado, que suele aumentar drásticamente durante caídas bruscas del mercado. Sin embargo, recientemente se ha observado que, incluso en medio de un aumento explosivo del índice de acciones, el índice de pánico también muestra una tendencia a subir.
El principal motivo de este aumento en el índice de pánico se atribuye a la incertidumbre en la política arancelaria de Estados Unidos y a la presión en los niveles altos del mercado. En particular, las preocupaciones sobre la política arancelaria del presidente Trump y el cansancio provocado por la reciente subida de las acciones han alimentado la inquietud de los inversores. Además, los riesgos geopolíticos, como la posible realización de ataques aéreos por parte de EE. UU. en Irán, también han aumentado la volatilidad del mercado.
Los expertos consideran que los informes de resultados de Nvidia, que se publicarán en unos días, y los cambios en las políticas del presidente Trump podrían tener un impacto significativo en el mercado de valores. El rendimiento de Nvidia y las declaraciones de su CEO podrían influir en las acciones relacionadas con la inteligencia artificial, por lo que son muy observados. Esto es especialmente importante en un contexto donde la inversión en acciones relacionadas con la inteligencia artificial ha estado en auge recientemente.
El rumbo del índice compuesto de acciones en el futuro dependerá de cómo afecten estos factores de incertidumbre tanto internos como externos. Los inversores ya han sido advertidos de que la volatilidad a corto plazo podría intensificarse, lo que plantea un desafío que debe abordarse desde una perspectiva a medio y largo plazo para lograr un crecimiento estable del mercado.