Trump firma la salida de 66 organizaciones internacionales, Estados Unidos avanza hacia un multilateralismo basado en transacciones, y se crea un vacío de poder en el orden global de gobernanza
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A las 1:00 p.m. hora de Washington, el presidente Trump firmó en la Oficina Oval del Capitolio un anuncio que anuncia la salida de Estados Unidos de 66 organizaciones internacionales, incluyendo la (Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) (UNFCCC). Esta acción lleva el lema “Estados Unidos primero” de la retórica a la desmantelación institucional, declarando que Estados Unidos está dispuesto a abandonar las redes multilaterales de largo plazo y a proteger sus intereses mediante negociaciones bilaterales o unilaterales.
Según la declaración de la Casa Blanca, estas 66 instituciones “malgastan fondos de los contribuyentes y violan los intereses nacionales”. El equipo de Trump ha vinculado la austeridad fiscal con la oposición a la “despertar” (woke), logrando presentar la salida como una doble victoria en ahorro y en defensa de valores. Tras una revisión exhaustiva de los tratados internacionales, el gobierno decidió redirigir los presupuestos originalmente destinados al extranjero hacia la construcción de muros fronterizos y mejoras en infraestructura. Para sus partidarios, esto significa una recuperación de la soberanía; para los mercados de capital, parece una reestructuración radical del balance de activos, eliminando las “deudas exteriores” de la balanza.
La lista más impactante incluye plataformas climáticas como la (UNFCCC) y el (IPCC), con Estados Unidos convirtiéndose en el único miembro de la ONU ausente en las negociaciones climáticas, impactando directamente las estrategias ESG de las empresas. El Los Angeles Times advierte que, cuando la UE implemente su mecanismo de ajuste en frontera de carbono (CBAM) y Estados Unidos no tenga representantes en las negociaciones, los exportadores estadounidenses podrían enfrentarse a altos aranceles y certificaciones complejas. Para las empresas petroquímicas, esto podría proteger sus beneficios a corto plazo; para los inversores, aumenta los costos de competencia a largo plazo y la depreciación de políticas.
No todas las organizaciones han sido abandonadas. Estados Unidos ha decidido mantener la (Unión Internacional de Telecomunicaciones) (ITU), la ###Organización Marítima Internacional( (IMO) y la )Organización Internacional del Trabajo### (ILO). La retención de la ITU busca impedir que empresas chinas dominen completamente los estándares 5G/6G; mantener la IMO garantiza que las rutas marítimas y los estándares de construcción naval sigan bajo influencia de Washington. Este cálculo muestra que Estados Unidos ya considera la participación multilateral como un activo negociable, y no una obligación universal. El analista de organizaciones internacionales Daniel Forti comenta:
“El que sigue mi camino prospera, el que se opone, perece.”
Nuevo orden geopolítico y de gobernanza internacional
La retirada de Estados Unidos deja un vacío en la gobernanza global. Según ABC News, la Unión Europea y China están llenando rápidamente ese espacio, desde derechos humanos hasta estándares tecnológicos, y en el futuro las reglas podrían favorecer más los intereses de Bruselas y Pekín. Al mismo tiempo, en Estados Unidos se abrirá un debate constitucional: ¿tiene el presidente autoridad unilateral para abandonar tratados aprobados por el Senado? Incluso con cambios de partido, volver a incorporarse requeriría la aprobación de dos tercios del Senado, y esas fracturas podrían ser difíciles de sanar.
El anuncio de Trump marca una línea divisoria profunda en el orden posterior a la Segunda Guerra Mundial: por un lado, libera presupuestos y palancas de negociación a corto plazo; por otro, cede la posición estadounidense a sus rivales. Los mercados de capital comienzan a reevaluar el riesgo de la fragmentación regulatoria y el vacío normativo, y las empresas estadounidenses deben adaptarse a un escenario de reglas desconocidas. El multilateralismo transaccional puede parecer conveniente ahora, pero los costos a largo plazo se acumulan silenciosamente.
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