OpenAI recluta al fundador de OpenClaw, Peter Steinberger, apostando por agentes de IA de código abierto, desatando una nueva carrera por talento y potencia computacional en Silicon Valley.
El CEO de OpenAI, Sam Altman, anunció oficialmente en la plataforma X el 15 de febrero de 2026 que el ingeniero de software senior austríaco Peter Steinberger se unirá al equipo de OpenAI para liderar el desarrollo de la próxima generación de asistentes personales de IA. Este genio reconocido en la comunidad de desarrolladores es, además, el creador del proyecto de agente de IA de código abierto que ha causado revuelo recientemente, OpenClaw.
Fuente de la imagen: X/@sama El CEO de OpenAI, Sam Altman, anunció que el ingeniero de software senior austríaco Peter Steinberger se unirá al equipo de OpenAI
Altman señaló que Steinberger tiene una visión única sobre cómo varios agentes inteligentes pueden colaborar para completar tareas complejas, y que su capacidad técnica acelerará la evolución de la línea de productos de OpenAI. Antes de dedicarse a la industria de IA, Steinberger fundó la suite de herramientas de procesamiento de documentos PSPDFKit, que ha estado en operación durante 13 años y se ha desplegado en más de mil millones de dispositivos. Tras abandonar su anterior aventura empresarial a finales de 2025, comenzó a desarrollar un proyecto paralelo llamado Clawdbot, que en pocos meses se convirtió en una tecnología de código abierto de nivel mundial y fenómeno global.
Hasta la fecha, OpenClaw ha acumulado en GitHub un impresionante total de 198,000 estrellas, y su sitio web ha superado los 2 millones de visitas, convirtiéndose en un objetivo principal para los laboratorios de Silicon Valley que compiten por atraer talento.
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Con el rápido ascenso de OpenClaw, tanto Meta como OpenAI han mostrado un gran interés en adquirirlo. En una entrevista profunda con Lex Fridman, Steinberger reveló que Mark Zuckerberg, CEO de Meta, se comunicó personalmente con él a través de WhatsApp, y que ambos mantuvieron una acalorada discusión sobre el rendimiento de Claude Opus y GPT Codex.
A pesar de que Meta ofreció condiciones multimillonarias, Steinberger insistió en que el proyecto debía mantenerse en código abierto, proponiendo un modelo similar al de Chrome y Chromium, argumentando que esta tecnología es demasiado importante para la sociedad para que quede en manos de una sola corporación. Finalmente, optó por unirse a OpenAI, principalmente por las condiciones sustanciales propuestas por Sam Altman, que incluyen acceso a recursos computacionales potentes vinculados a una negociación con Cerebras, lo que mejorará significativamente el rendimiento de los agentes de IA en tareas del mundo real. Aunque actualmente el proyecto genera pérdidas mensuales de entre 10,000 y 20,000 dólares, Steinberger ha decidido reinvertir todas las donaciones en los desarrolladores de base, demostrando su profundo compromiso con el ecosistema de código abierto.
El camino de OpenClaw hacia el éxito no ha sido fácil. El proyecto inicialmente enfrentó una demanda por marca registrada por su nombre, muy cercano al producto Claude de Anthropic, lo que obligó a Steinberger a cambiarlo varias veces. Durante el proceso de segunda rebranding a MoltBot, sufrió un ataque de estafa en criptomonedas extremadamente profesional y brutal. Los hackers, aprovechando una ventana en la que él migraba sus cuentas, registraron rápidamente cuentas relacionadas y secuestraron paquetes de software NPM, además de difundir código malicioso en GitHub, convirtiendo sus redes sociales en herramientas de promoción de estafas.
Este ataque fue descrito por él como la mayor molestia en línea de su vida, incluso considerando eliminar por completo el proyecto. Para consolidar la marca actual de OpenClaw, tuvo que implementar medidas de alta confidencialidad similares a operaciones militares, realizando cambios de nombre en múltiples plataformas y creando varias cuentas de cobertura, logrando así escapar de los ataques de los grupos de estafadores. Esta experiencia le hizo comprender aún más la vulnerabilidad de los desarrolladores ante ataques automatizados y reforzó su creencia en la necesidad de usar tecnologías avanzadas de agentes para combatir estas amenazas.
Steinberger es un firme defensor de la «ingeniería de agentes (Agentic Engineering)», y rechaza usar el término peyorativo «vibe coding» para describir su modo de desarrollo. En enero de 2026, estableció un récord impresionante con 6,600 actualizaciones de código, y depende en gran medida de la interacción con IA para programar, considerando que el valor central del desarrollador debe estar en la arquitectura y el pensamiento estructural, no solo en teclear.
En cuanto a las tendencias futuras, propone una visión impactante: predice que los agentes de IA eliminarán el 80% de las aplicaciones en el mercado. Cree que las aplicaciones actuales son solo interfaces lentas, y que los agentes proactivos podrán gestionar tareas complejas directamente a través de APIs.
En el futuro, los usuarios podrán olvidarse de operar manualmente aplicaciones como MyFitnessPal o Uber Eats, ya que los asistentes de IA, basados en datos de sueño, niveles de estrés y ubicación, gestionarán automáticamente reservas y agendas. Con su ingreso oficial a OpenAI, esta competencia por el dominio de los agentes de IA en el futuro ha entrado en una nueva fase de confrontación.