Me he dado cuenta de que lo que más temo no es ganar poco, sino esa sensación de pérdida flotante que no se mueve, claramente sin vender, pero mi cerebro automáticamente lo considera como "ya perdido", y por la noche, dándole vueltas, no puedo evitar abrir el mercado para echarle un vistazo... Las ganancias flotantes en cambio, me mantienen bastante tranquilo, un pequeño aumento y pienso "de todos modos, podría volver". En resumen, la aversión a la pérdida es demasiado real.
Estos días también he visto casos de puentes de cadena cruzada robados, errores en los oráculos y cosas por el estilo, t
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