La emisión de tokens de Linea ha generado insatisfacción entre los usuarios, y las altas expectativas de los inversores se han traducido en bajos retornos, mostrando la situación difícil del ecosistema L2. Aunque la actividad ha disminuido, el valor estratégico de L2 en el ecosistema de Ethereum sigue presente, y en el futuro podría ser necesario centrarse en la integración de stablecoins y activos RWA para lograr nuevos avances.